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Intenté escapar de las palabras. Quería crecer. Tal vez lo haga con ellas. O tal vez agarre la mano de Peter para siempre.
No aguanté. No sé si ellas me pertenecen o yo les pertenezco a ellas. Me tienen calada.

viernes, 30 de julio de 2010

Un vaso vacío. Y el calor en mi cuerpo


No tengo nada. Nada que decir. ¿Me he quedado vacía? ¿Ya? Joder. Si que he durado poco. No paro de escribir mierda que no llega a ninguna parte.
En fin. Era de esperar. Las zorras no escriben. Cazan. Viven. Sonríen. Son asesinadas. Pero no escriben. No tengo manos.
Y bueno. No hago bien.
Nunca te fies de una zorra.
¿Pero qué dices?. No merezco ser una zorra. No merezco ser ningún animal .
No merezco.
No estoy.
No soy.

martes, 27 de julio de 2010

ADV. Y NMDLG



¡DIOS!
Mi cabeza rebentará y salpicará todo en tres,dos,uno..
Alivio.
Sólo imaginarlo es divertido.
Tengo una bala. La encontré en el que era el cajón de herramientas de mi padre.
Me gusta agitarla y escuchar la pólvora. Olerla. Simular la trayectoria al pasar por mi mano.
El peligro es la pistola. Nunca la bala.
¿Qué te importa a ti eso?
Hoy no. Hoy no quiero saber nada. Bajaré las persianas y me pondré tapones en los oídos. Si no es suficiente pondré a Mika a 180 decibelios. Si él no recoge la capa no sé quien lo hará. Ya no tengo a quien me curaba.
Hoy no quiero escuchar a nadie. Tengo algo pegado en la garganta que no sale.
¿Será que dormir encabronada sienta mal al organismo?
Me quito el cartel. Lo siento.Bueno, no, no lo siento. Volcaros las mierdas entre vosotros. Yo hoy me jubilo.
NoMeDaLaGana.
Podemos ir al psicólogo en sesiones de grupo. Estaría bien. Ninguno anda muy equilibrado.
Me voy a la ducha. No cabrá toda la mierda por el desagüe.
NoMeDaLaGana.
Sólo es un mal día,¿no?

domingo, 25 de julio de 2010

3:00 AM. Y se extingue el papel higiénico.


"¿Lo has dicho?, "te quiero", "no quiero vivir sin tí", "has cambiado mi vida"... ¿lo has dicho?. Haz un plan, márcate un objetivo, intenta lograrlo... pero de vez en cuando, mira a tu alrededor, vive a fondo, porque esta es tu vida y quizá mañana, se acabe."
"Es importante tomarte tiempo para decirle a quien quieres cuanto le quieres mientras pueda escucharte."

- ¿Sabes qué? Ahora leo todos los días esa frase y bueno, luego vi ese corto. ¿Es tan especial,verdad? Y sí. Creo por ello que es fundamental que te diga lo maravillosa que eres. Y si pudiera elegir lo haría. Te tendría toda la vida a mi lado. Elegiría tenerte a mi lado.
- No creo que lo primero sea fundamental. Pero lo segundo sí. Yo también lo escogería.
-Claro que es fundamental. A veces la vida cambia. Las cosas pueden cambiar. Y las personas. Y que se mueran. O desaparezcan de tu vida. O que cambien sin más. Y puede que se esfumen sin que sepan lo extraordinarios que son. Que vivan como personas corrientes y no debe ser así porque no lo son. Son maravillosos.Únicos. Únicos para nosotros y tal vez para el resto del mundo si contásemos como son. Si los conociesen. Claro que es fundamental. Deben saberlo.

Piénsalo. Somos pequeños y complejos efectos mariposas. No somos conscientes del peso de nuestros movimientos. De nuestro día. Una palabra tuya podría cambiarlo todo. Que le digas a alguien que es tan especial que ni puede ser consciente de ello tal vez la vuelva incandescente. O alegre su día haciendo que la vida tenga el mismo color que el cristal de sus gafas de sol. O que se enamore. O que se mire al espejo y sonría. O que cree una bola de nieve tan grande que logre hacer lo mismo con otros. Y que este kaos en el que vivimos parezca menos malo. Que logre una vacuna contra el SIDA. O se convierta en Robin Hood.
¿Y todo por qué? Por decirle quien es.
Lo sé. No es tal y como lo hablamos. Ya sabes, me dejo llevar. Gracias. Sí. Siempre sirve hablar contigo. Siempre.
Tú. Tú eres una de esas personas. De las que hacen que mi mierda sea menos mierda. Que mi mierda huela a marsella.
Tú eres una de las marsellas de mi vida.
Nada olería igual. Y las manos se van hacia arriba solas cuando intento explicar lo nuestro. Tenías razón.Gracias, con mayúsculas.Nos encantan las mayúsculas.
Lo nuestro va más allá.
Te lo gritaré al oído hasta que te reviente. O mejor a 20 decibelios. Sé que te encanta. O ya sabes, en un folio. Un corazón entre los apuntes. O así. Esto es para tí. Para todos. Pero sabes que es para tí. ¿Te lo puedo decir ya?


jueves, 22 de julio de 2010

V de Venecia. Y de Vendetta


La primera vez que le ví sentí miedo. Desconfianza. No comprendía aquella sonrisa irrompible. Vi sus ojos vacíos. Quizás por eso la grima.
Fue paseando por Venecia.
Me gusta. Me encanta Venecia. No es sofocante como Roma. Ni sibarita como Milán. Tampoco es deshidratada como Florencia.
Es distinta. Puedes perderte y encontrarte en una misma tarde. Puedes estar en tierra y agua a la vez sin ahogarte. Respirar pasta y sal marina. Sentarte y ver el reflejo del cielo. Encontrar tesoros en lugares recónditos. Soñar al pasar de las góndolas. Ver lo inalcanzable pasear a tu lado sin darte cuenta. Sentir tus pasos en las calles estrechas y no saber que te espera tras la esquina. Navegar gratuitamente. Descubrir el punto donde se unen el azul salado y el dulce.
Nos reíamos. Nos probábamos máscaras simulando estar en un baile. Con las más elegantes un ligero pestañeo. Y otras sólo se dedicaban a encandirlarnos. Su precio era mayor que el de mi vida.
Fue mi hermana quien me la señaló. Le encantaba. Y yo no pude mirarla más de dos segundos. Dios. ¿Por qué me sonríe así?. Me hace cobarde. Quítala de mi vista. Parece frío. Arrogante.
¿Ves? Siempre me confundó con las personas. Hasta con las máscaras.
No quería ni mirarle y ahora es todo lo contrario. Siento todo lo contrario.
Siempre me pasa lo mismo.

lunes, 19 de julio de 2010

Sonrisa de perro. Y pies curtidos

Lo que deseamos no tiene porque ser siempre la elección adecuada. Creemos que queremos algo. Tal vez es sólo porque no conocemos lo demás. O tal vez no. Pero ¿entiendes que quiero decirte?
No. Eso no quiere decir que haya renunciado a mis sueños. Quiere decir que tal vez lleguen más tarde. O tal vez se transformen. O me los encuentre en una esquina. En un bar a las 5 de la mañana. O en mi nuca. Aún tengo tiempo.
Creo que por fin lo he aprendido. Tropezar tenía que servir para algo. A veces las caídas esconden brazos que son capaces de soportar tu peso a pulso. Y bueno. Sólo para que me cogieran así otra vez lo haría. Volvería a caer.
Y darse cuenta que los huesos no son de cristal.

A veces los fallos se convierten en aciertos. El destino nos pone delante cosas mejores de las que hubieramos podido imaginar. Pude remendar mis heridas.
No me arrepiento. No me arrepiento de ninguno de mis pasos. Cada uno de ellos me ha hecho escoger sin vuelta atrás. Otra veces me obligó a seguir la ruta porque no había otro camino que elegir.
Como un peregrino. Haciendo un camino. No. No es la ruta que yo deseaba.
Pero ahora desde aqui arriba tengo unas vistas extraordinarias.


miércoles, 7 de julio de 2010

Humedad. Y lodo


-Defínete en una palabra
-Espérate joder, tengo naúseas
-Defínete en un palabra
-No me encuentro bien
- Defínete en una palabra
- ¿Tienes una bolsa por ahí?
- Defínete en una palabra
-¡UNA BOLSA!
-¡DEFÍNETE EN UNA PALABRA!
Vomitó. Y vomitó. Vomitó en su cara. Vomitó el desayuno. Y la cena del día anterior. Vomitó sangre. Y mierda. Vomitó ácido. Los intestinos. El estómago. Vomitó lágrimas. Y neuronas. Vomitó sus ojos. Y su tiempo. Vomitó su fuerza. Y sus ganas. Vomitó sus sueños. Vomitó secretos.
Y de tanto vomitar se vomitó a sí misma.

-Lo tengo. Tengo la palabra
- Estoy esperando
- Fracasada

martes, 6 de julio de 2010

Fría. Y salvaje.

Cállate. He decidido ser una zorra salvaje. No querré a nadie.Enseñaré mis dientes para que te alejes. Seré fría. Calculadora. Una dama de hierro. Seré como todos creen que soy.
Castigaré a mis músculos. No les dejaré contraerse. ¿De que me sirve sonreír?
Seré objetiva. Envolveré todo aquello llamado sentimiento con papel transparente. Los asfixiaré.
Olvidaré que es disfrutar. Me centraré en lo que debo. Nunca llegaré tarde. Ni cambiaré de opinión. Las carcajadas herirán mis oídos. Y jamás se me irán las situaciones de las manos.
No habrá canciones que erizen mi vello. Ni notas que me hagan llorar. Ni peliculas que encojan mis órganos. Ni libros que roben mi esencia.Limpiaré mis ojos hasta dejarlos secos. Expulsaré mi alma concupiscible.
Jamás vomitaré amor. No recordaré qué es abrazar. No moriré por nadie. Ni fumaré libertad.
Nunca me encontrarás borracha de verano. Porque no puedo. Porque no debo. Porque tengo obligaciones. Ya no soy una niña. Ni una adolescente. Ni una cabra. Ni una loca. Ni una bohemia.
Ya no creo en la libertad. Ni en la justicia. Ni en la verdad. Y por encima de todo ya no creo en el amor. Soy una zorra salvaje. No intentes acercarte. Te haré daño. Mucho daño. Porque quiero herirte. Cuanto más profunda sea la herida mejor me sentiré.
Te odio Peter. Te odio. Mírame. Te lo estoy diciendo a la cara. Suéltame la mano joder. No aprietes.
¿Y tú? Suéltame también puto Principito de los cojones. Deja ya que te pique la serpiente y muérete. Aléjate de mí. Vosotros teneis la culpa de todo.
Debo ser adulta.
¿Sabes que te pasará por soñar tanto? Que te morirás esperando a alguien que te quiera porque sí, porque no puede evitarlo. Pero tú no tienes nada. ¿Me estás escuchándo? NADA. No tienes nada que ofrecer. Nada que te haga diferente. Porque no eres diferente. Eres rara. Un raro que a nadie le gusta. No tienes nada bonito que enseñar. Ni por dentro ni por fuera. No tienes ningún puto don. Ninguna virtud. Y te quedarás amargada y sola. Con cientos de gatos. El amor de tu vida será el síndrome de Diógenes. Y le preguntarás a la muerte dónde está el amor. Y ella se reirá en tu cara.
Sé quien todos quieren que seas y evitarás la desgracia.
No sabes que dificil es ser salvaje. Y que dificil me lo pones. Es mejor que todas las rosas sean iguales. Arriesgaría demasiado. Perdería demasiado.

SOY UNA ZORRA SALVAJE.
SOY UNA ZORRA SALVAJE.
SOY UNA ZORRA SALVAJE.
SOY UNA ZORRA SALVAJE.
SOY UNA ZORRA SALVAJE.
SOY UNA ZORRA SALVAJE.
SOY UNA ZORRA SALVAJE.
SOY UNA ZORRA SALVAJE.

Ya me siento mejor.

viernes, 2 de julio de 2010

La química. Y a mí en el bolsillo.


¿Lo has sentido alguna vez? ¿Auténtica química? Ver como chocan las moléculas al cruzarse nuestras miradas en encuentros.Nunca necesitamos catalizadores.
Que neutralizes toda mi rabia con tu presencia. ¿Quieres ser mi base? Soy suficientemente ácida para tí.
Me arrancas electrones. Y claro. Es inevitable. Como si fueramos Fluor y Cesio.
Creemos un sistema aislado. No intercambiemos materia ni energía con el entorno. Aliméntate de mí.
Intenta huir. Lo siento. Lo nuestro es una reacción espontánea.
No aumentes mi temperatura que modificarás nuestra constante de equilibrio.
Se hacen los tontos pero todos lo ven. Y a mi me da igual.
Y de la química pasamos a la física. Y hay una fuerza motriz que me arrastra. Y vienes hacia mí a 9,8 metros por segundo. A veces creo que a más. Y te quedas al límite. Entre la provocación y el respeto.
Me gusta tenerte así. Alimentando mi imaginación.


martes, 22 de junio de 2010

Un adiós. Y un hasta pronto.


Nos acercabamos al final del sendero. Ralentizaba mis pasos para no llegar. Sabía lo que me esperaba. Nada es eterno. Y ya no podía estirar más los minutos. Era inevitable.
El sino nunca estuvo de mi lado.

- Eres malo.
- ¿ Por qué?
- Porque te vas.
- Pero tal vez nos volvamos a encontrar
- Yo no quiero posibilidades
- No he estado tanto tiempo andando contigo. Y la mayor parte guardé silencio
- Y lo sé, ¿sabes? LO SÉ.. No sé porque cojones me importas tanto.Debe ser que el tiempo no es proporcional a los sentimientos. Me basta con saber que estás ahí.No necesito más.Mierda..
-Mierda ¿qué?
- Lo he vuelto a hacer. Escupir lo que guardo.
-Escúpeme
- Ya sabes suficiente
- Nunca lo es
- Estoy harta. Odio sentirme así. Y mírate. ¿ No sientes nada?
-Nunca fui diestro con las palabras
- ¡JODER! Te estoy gritando, ¿sabes? te estoy diciendo que no sé porque mierda me duele tanto, porque me está temblando la puta voz y ¿tú sólo sabes decir eso? ¿POR QUÉ COÑO ME AMAESTRASTE? No me des algo que luego me vas a quitar. Yo creia que era mediocremente feliz, pero llegaste tú. No puedes hacer de mi camino algo extraordinario y volverlo mierda de nuevo.
- ¿Amaestrarte?
-Sí, amaestrarme, sí. ¿ Es que nunca has leido el principito? ¿te la das de entendido de la vida y no has leido la más sagrada escritura? Amaestrarme, establecer ritos, convertir una rosa vulgar en una rosa única. Sé que en tu camino hay cientos de rosas y que yo para ti sólo soy una burda rosa más. Tú en mi camino te convertiste en una rosa única, diferente de todas.
- No puedo esperar más. Tengo que irme.
- Muérete gilipoyas.
Me atrapó entre sus brazos. Un abrazo suave que me recogió entera. Me respiró. Me besó el pelo. La frente. Los ojos. La mejilla. Besos suaves.Besos densos. Densos de sentimientos.Creí romperme.
Mi mirada se volvió turbia. Tenía que aguantar. Todo menos llorar.
Me di cuenta de lo estúpida que era. No había hecho más que escupir y a él no le hacia falta. Había dicho mucho más. Todo lo que necesitaba oír.
Acercó su boca a mi oído. Su barba me pinchaba.
Y con 20 decibelios me dijo adiós para siempre, o hasta pronto.
- Mi camino nunca volverá a ser igual porque tu estuviste en él. Claro que leí el principito. No podré recordarte con el trigo porque tu pelo no es como el sol. Pero creeré escuchar tu risa cuando el viento sople fuerte sobre mi cara. Te extrañaré. Porque soy igual de zorro que tú. Volveremos a vernos. Tú me cuidarás cuando mis huesos sean frágiles.
- Querré hacerlo. Prométemelo.
Me miró divertido y tierno. Con ese brillo. Volvió a hacerlo. Irremediablemente había sonreído. Me había hecho su gesto. Ese maldito guiño.
Cada uno comenzó su camino. Me gritó algo desde lo lejos.
-¡Espera!
-¡¿Qué?!
- ¡ Que no te lo creas tanto!
Mi sonrisa se expandió. Ese maldito hijo de perra. Como le adoraba.
Mi camino nunca volvería a ser mediocre. Ahora lo entendía.

miércoles, 16 de junio de 2010

Lavanda. Y chocolate.

No le quería. Pero me gustaba dormir con él. Bueno, si le quería. Claro que sí. Pero no de esa manera. Me sentía extrañamente bien intentando yacer apoyada en su espalda. Y su expresión se hacía tierna cuando posaba mi cabello todavía húmedo desprendiendo aroma a lavanda. Mi cabeza se encontraba en aquel hueco que parecía perfecto para sedimentarme. Justo antes del final de su espalda. Casi no cabíamos en el colchón inflable de la teletienda que habíamos instalado en el salón.
Eso de no tener aire en el dormitorio era como la muerte dulce.
No tenía nada que hacer. Agosto nos invadía con un sol que casi arañaba. La cuidad estaba sola. Y si sola estaba la cuidad imaginemos como estaba el barrio.
Desde hacía varios días nos dedicabamos a eso. En cuanto comía me daba una ducha rápida y me escapaba a su casa apresurada para que me diera tiempo de llegar antes de secarme del todo.
Él ya estaba preparado. Había puesto el colchón y su postura parecía siempre la misma. Un lagarto tomando el sol. Y yo repetía el mismo ritual cada día. Me ponía transversal a él y hacía de lagarta sobre su cuerpo. Y así podían pasar horas. Nunca conseguí dormir. Morfeo no me quería visitar. Como mucho conseguía soñar. Pero a mi no me hace falta cerrar los ojos para eso. Él si que dormía, y yo disfrutaba sintiendo como me mecía su abdomen al respirar.
A veces me agarraba la mano para dedicarse a acariciar mis dedos. Decía que eran de pianista. Nunca se me dieron bien los instrumentos. Me gustaba que viera en mí algo que no era.

Sólo era consciente del paso del tiempo cuando las tripas me rugían. Entonces le zarandeaba hasta convencerle de que me sacase el helado de chocolate del congelador. Y lo peor es que hasta me hacía caso. Me sentaba sobre el colchón descalza y con las piernas cruzadas. En mi cara se dibujaba una sonrisa maliciosa cuando tenía la cuchara en una mano y el helado en la otra. Disfrutaba con el cholocate. Dios, si que lo hacía. Pero nunca lo habría hecho tanto si no hubiera sido en su compañia. Mirándole, todavía aletargado de la siesta. Recostado en el colchón con la cabeza apoyada en el sofá. Me sentía bien. Daba demasiado miedo decir feliz.
Me faltaba música. Fui a su cuarto a buscar el ordenador mientras me perseguía con una mirada inquieta.
Mmmm..Algo feliz, algo feliz..
Dancing in the moonlight. Si señor. El volumen al máximo. Las primeras notas ya me hacían cerrar los ojos y sonreír. Me deslizaba por el pasillo bailando. Sintiendo. Dejaba que mis músculos se hicieran mis dueños y respondieran a los impulsos de la música.
Aparecí en el salón moviendome como si estuviera en una ceremonia budú. No hay nada mejor que dejarse llevar.
Y él sonreía. Sabía que intentaría sacarle a bailar. Pero como siempre se negaba. Hacía fuerzas y acababa tirándome al colchón. Él se lo perdía. La canción seguía sonando.
Me levanté y comenzé a dar vueltas con los brazos extendidos. Más y más vueltas. La sensación de mareo me hacía libre. Y de tantas vueltas acabé tirada en plancha en el colchón mientras toda la habitación giraba a mi alrededor. Estaba exhausta. Rendida. Seguía sonriendo.
Y su cuerpo se acercó. Se recostó de lado y se dedicó a contemplarme. Giré la cabeza para encontrarme con su mirada. Nunca sabías que podía haber detrás de sus ojos.

Así eran nuestras tardes. Tardes de tiempo vivido. De tiempo sentido. Con todos los sentidos. Tardes dulces con lunas que hacían bailar. Tardes de ensoñaciones sumergidas en lavanda. Tardes nuestras. Sólo nuestras.

martes, 15 de junio de 2010

Tonterías. Y un gigante.


- ¿ Cuánto tiempo caminarás conmigo?
- Hasta que me canse.
- ¿De andar?
- No. De ti.
-¿Será pronto?
- No lo sabremos hasta que sea mañana.
-No quiero caminar sola.
- Lo hacías. Cuando te conocí creí que eras fuerte.
- Pero llegaste tú.
- Te dije que no te acostumbraras a mi.
- No puedo evitarlo. Los pasos se hacen ligeros cuando te tengo. Aunque a veces me das miedo.
- ¿Yo?
- Si. Tus pupilas son enormes. Me siento débil con ellas.
- ¿ Y qué me diagnostícas?
- Sólo conozco dos razones. La primera que todos tenga razón al juzgarte y seas un puto yonki. La segunda es sólo una teoría. Dicen que cuando miras algo que te gusta realmente las pupilas se te dilatan.
- ... [no dijo palabras, ni siquiera sonrió. Me quemaba]
- ¿Me invitarás a algo?
- ¿Por qué?
-Por darte el placer de contemplarme.
- ¿Acaso tú no sientes lo mismo al mirarme?
- Puede. Pero mis pupilas no me delatan.